Una de las cuestiones que más nos plantean nuestros clientes en Pilosur Geotermia es ¿cómo puede enfriarse una habitación por suelo radiante?. Muy sencillo, por transmisión de la temperatura, haciendo circular agua fría en lugar de agua caliente por los circuitos del suelo radiante refrescante. En este caso no podemos hablar de “aire acondicionado” sino de refrigeración, ya que el fluido utilizado es el agua.

Ya hemos explicado en artículos anteriores porqué la energía geotérmica es el sistema más eficiente para la climatización de edificios en verano. En este artículo intentaremos explicar cómo funciona el sistema secundario; en concreto, el suelo radiante refrescante.

 

suelo-radiante-refrescante

 

Es fácil comprender que si queremos calentar o enfriar una habitación desde un sólo punto, la temperatura que tendremos que alcanzar es ese punto tiene que ser muy superior a la que necesitaríamos si repartiéramos ese foco de frío o de calor por toda la habitación. Así, mientras en una instalación para calefacción mediante radiadores o bombas de calor tradicionales la temperatura que tenemos que alcanzar es de 65 ó 45ºC respectivamente frente a los 35ºC del suelo radiante, para refrigeración pasaríamos de los 7º grados nacesarios con los sistemas tradicionales a los 18ºC del suelo radiante refrescante. Por este motivo, el suelo radiante genera ahorros en el consumo energético de hasta un 30%, a los que hay que añadir por supuesto la eficiencia energética de la energía geotérmica en nuestro caso.

Las bombas de calor geotérmicas permiten invertir sus ciclos en verano y en invierno para producir refrigeración o calefacción al mismo tiempo que agua caliente sanitaria, con una única instalación.

Otra de las cuestiones que nos plantean nuestros clientes en Pilosur Geotermia es qué sensación se percibe con el suelo radiante refrescante. Lo más parecido a una climatización por suelo radiante refrescante es la impresión que todos alguna vez hemos experimentado al acceder al interior de una cueva, de una iglesia antigua o de una catedral. Notamos que la temperatura es mucho más baja que en el exterior, que no hace calor, pero no percibimos ningún foco de aire frío, con lo que el confort alcanzado es máximo.

efecto cueva geotermia  iglesia

 

 

 

 

 

 

Aunque el suelo radiante refrescante es la opción más recomendable para la climatización de viviendas, en determinadas zonas geográficas o para otro tipo de instalaciones, por su uso o por su demanda energética, puede ser complementado o incluso sustituido por la utilización de fancoils.

Puedes ampliar información sobre suelo radiante en este enlace